domingo, 6 de abril de 2008

Evangelio del Día 05-04-2008


Evangelio según San Juan 6,16-21
Al atardecer, sus discípulos bajaron a la orilla del mar y se embarcaron, para dirigirse a Cafarnaún, que está en la otra orilla. Ya era de noche y Jesús aún no se había reunido con ellos. El mar estaba agitado, porque soplaba un fuerte viento. Cuando habían remado unos cinco kilómetros, vieron a Jesús acercarse a la barca caminando sobre el agua, y tuvieron miedo. El les dijo: "Soy yo, no teman". Ellos quisieron subirlo a la barca, pero esta tocó tierra en seguida en el lugar adonde iban.

viernes, 4 de abril de 2008

Testimonio: Regalo de Dios


En esta ocasión quiero compartir un testimonio personal, el cual desde el día de ayer he estado tratando de hilvanar las ideas correctas para expresar realmente lo que siento y no dejar fuera ningún detalle importante. Desde que conocí a Cristo he recibido muchos regalos de su parte, los cuales han abarcado desde bienes materiales, seguridad familiar, salud física y mental, y el conocer y mantener buenas amistades, hasta sentir realmente su presencia en mi vida.
Pero realmente quiero compartir un regalo muy especial que recibí del Señor hace apenas menos de una década. Es "algo" que el Señor tuvo muchos años preparando antes de entregármelo, tan especial que le tomó su tiempo para moldearlo de forma tal, que fuese perfecto tanto para El como para mí. Quiero confesar que en ocasiones no he valorado ese regalo como lo que representa, por venir precisamente de Dios, por ser El quien me lo entregó.
A veces me olvido que fue entregado a mí para cuidarlo, amarlo, respetarlo y ayudarlo a seguir el plan trazado por Dios para su fin. Quiero agradecer a Dios por esa distinción hacia mi persona, por haber pensado en mí, por estar ahí siempre y por darme uno de los regalos que yo más amo y seguiré amando en el mundo. Lo maravilloso de las cosas de Dios es que elige el momento exacto para hacer sus cosas, porque llegó en uno de los momentos de mi vida en que más lo necesitaba; en un momento en que más lejos tenía a Dios en mi cabeza. Este regalo a que me refiero, a pesar de haberlo expresado como "algo", realmente es "alguien" y fue entregado a mí el mismo día en que Dios quizo que viniera al mundo, sólo que 22 años después. El día 10 de noviembre del año 2000 Dios puso en mis manos la vida y el futuro de uno de los tesoros más grandes de mi vida, mi esposa Ana Tabar.
Ana, quiero agradecer a Dios porque a pesar de que a lo largo de tu vida has pasado por momentos difíciles, fue precisamente preparándote para ser lo que hoy eres: una excelente esposa, una madre entregada, una hija ejemplo y sobre todo, una mujer de Dios. El Señor ha realizado maravillas en nuestras vidas desde que nos unió en Sacramento ese día en la Parroquia Santísima Trinidad. Aunque en ocasiones nos quejemos por algunas cosas, no entendamos otras, pensamos que no se puede; lo más importante es que tenemos la confianza en Dios y nos hemos dado cuenta que con El delante el camino se hace más fácil.
Ana, te amo mucho y seguiré cumpliendo mi promesa hecha en el altar ese día, de respetarte, de aceptarte, estar contigo en las buenas y en las malas, hasta que la muerte nos separe.
Dios te bendiga siempre.

Evangelio del Día 04-04-2008


Evangelio según San Juan 6,1-15
Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para darles de comer?". El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: "Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan". Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?". Jesús le respondió: "Háganlos sentar". Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada". Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: "Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo". Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.

jueves, 3 de abril de 2008

Evangelio del Día 03-04-2008


Evangelio según San Juan 3,31-36
El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra. El que vino del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos. El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él".

miércoles, 2 de abril de 2008

Evangelio del Día 02-04-2008


Evangelio según San Juan 3,16-21
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. En esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Todo el que obra mal odia la luz y no se acerca a ella, por temor de que sus obras sean descubiertas. En cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios".

martes, 1 de abril de 2008

Evangelio del Día 01-04-2008

Evangelio según San Juan 3,7-15

No te extrañes de que te haya dicho: 'Ustedes tienen que renacer de lo alto'. El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu". "¿Cómo es posible todo esto?", le volvió a preguntar Nicodemo. Jesús le respondió: "¿Tú, que eres maestro en Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.

lunes, 31 de marzo de 2008

Evangelio del Día 31-03-2008


Evangelio según San Lucas 1,26-38
En el sexto mes, el Angel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Angel entró en su casa y la saludó, diciendo: "¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Angel le dijo: "No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin". María dijo al Angel: "¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?". El Angel le respondió: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios". María dijo entonces: "Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho". Y el Angel se alejó.

domingo, 30 de marzo de 2008

Evangelio del Día 30-03-2008

Evangelio según San Juan 20,19-31

Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes". Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan". Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré". Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe". Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!". Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!". Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.

sábado, 29 de marzo de 2008

Evangelio del Día 29-03-2008


Evangelio según San Marcos 16,9-15
Jesús, que había resucitado a la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, aquella de quien había echado siete demonios. Ella fue a contarlo a los que siempre lo habían acompañado, que estaban afligidos y lloraban. Cuando la oyeron decir que Jesús estaba vivo y que lo había visto, no le creyeron. Después, se mostró con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado. Y ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero tampoco les creyeron. En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a quienes lo habían visto resucitado. Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.

viernes, 28 de marzo de 2008

Testimonio: Enferma de Cáncer


En el periódico El Caribe del día de hoy viernes 28 de abril del 2008 se publicó un artículo sobre un testimonio de una joven en Santiago que padece de un cáncer (no explica detalles de su alojamiento). Lo maravilloso de este testimonio y lo que más me impresionó fue que ella le escribe una carta al cáncer dándole las gracias por todas las cosas maravillosas que ha vivido luego de tenerlo. No quiero darles detalles del mismo para que lo lean directamente. Para ver el artículo sólo tienen que darle un click aquí. Espero lo disfruten y que sirva de reflexión para todos nosotros. Dios los bendiga.


Envíe su testimonio al correo jesuesrd@hotmail.com y exprese a los demás las cosas maravillosas que el Señor ha realizado en su vida.

Evangelio del Día 28-03-2008

Evangelio según San Juan 21,1-14

Después de esto, Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: "Voy a pescar". Ellos le respondieron: "Vamos también nosotros". Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada. Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él. Jesús les dijo: "Muchachos, ¿tienen algo para comer?". Ellos respondieron: "No". El les dijo: "Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán". Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla. El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: "¡Es el Señor!". Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua. Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla. Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo: "Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar". Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió. Jesús les dijo: "Vengan a comer". Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: "¿Quién eres", porque sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.

jueves, 27 de marzo de 2008

No merezco tanto

Es una hermosa canción del cantautor dominicano Roberto Carlos Jorge, quien de manera personal describe el gran sacrificio que hizo nuestro Señor Jesucristo en la Cruz, al derramar hasta su última gota de sangre para regalarnos la vida eterna. Lamentablemente en muchas ocasiones de nuestras vidas no valoramos este sacrificio y aún así, hasta el día de hoy, el Señor te dice: Di la vida por ti y no me valoras, derramé mi sangre por ti y me olvidas, me abofetearon por ti y me niegas, me insultaron por ti y no me escuchas; sin embargo Yo a ti, Te Amo, te perdono y cuando quieras aceptarme, estaré contigo una y otra vez sin rencores, sin mentiras, sin peros, como al mejor de mis hijos, ; y entonces en estos momentos hago mía esa frase de Roberto Carlos Jorge: "No Merezco Tanto".

Evangelio del Día 27-03-2008


Evangelio según San Lucas 24,35-48
Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Todavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu, pero Jesús les preguntó: "¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo". Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies. Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: "¿Tienen aquí algo para comer?". Ellos le presentaron un trozo de pescado asado; él lo tomó y lo comió delante de todos. Después les dijo: "Cuando todavía estaba con ustedes, yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos". Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Respuesta de la Encuesta


Independientemente de las respuestas dichas por las personas que votaron de que Jesús había enseñado que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, realmente fue San Pablo quien lo dijo en su primera Epístola a los Corintios, específicamente en el Capítulo 6, Versículo 19, donde expresa:
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?
Estaré publicando otra pregunta, con lo cual aprendemos cada vez más sobre la Biblia de una manera interactiva.
Anímense que la nueva pregunta ya está disponible y que el Señor derrame sus bendiciones sobre cada uno de ustedes!!

Curso Isaías (Cambio de fecha)


Este curso será impartido los días viernes 18, sábado 19 y domingo 20 de abril en la Parroquia Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote (hubo un cambio de fecha de acuerdo a lo que dice el afiche). Está dirigido a todos los Ministros, Aspirantes a Ministros, Encargados de Ministerios, CDCs, CDKs, Coordinadores, Catequistas de Comunidades, así como a los miembros de comunidades y dirigentes de Grupos de Oración (es decir, el cupo es abierto, pero limitado). Para los interesados en este curso pueden hacer sus inscripciones llamando lo antes posible a la oficina de la Parroquia al Tel.: 809-482-7614.
La contribución para el curso es de RD$200.00 por persona y el horario es el siguiente:
Viernes 18 de abril de 7:00pm a 10:00pm.
Sabado 19 de abril de 8:00am a 12:00m. Almuerzo: 12:00m a 2:00pm. Continuación: 2:00pm a 6:30pm. (Almuerzo no esta incluido dentro del pago en la contribución).
Domingo 20 de abril de 8:00am a 11:00am, finalizando con la misa de 11:00am de nuestra Parroquia.
NOTA: ES IMPRESCINDIBLE LLEVAR CONSIGO AL CURSO ISAIAS: BIBLIA, CUADERNO O PAPEL Y LAPIZ.
Desde ya pedimos a todas las personas interceder en sus oraciones ante nuestro Señor Jesucristo por el éxito de este curso Isaías.
Dios los bendiga!!!

Evangelio del Día 26-03-2008



Evangelio según San Lucas 24,13-35

Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. El les dijo: "¿Qué comentaban por el camino?". Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!". "¿Qué cosa?", les preguntó. Ellos respondieron: "Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron". Jesús les dijo: "¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?" Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él. Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba". El entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista. Y se decían: "¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?". En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: "Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!". Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

martes, 25 de marzo de 2008

Salvador Gómez: Rescatando la Familia


Una vez más contamos con la bendición de recibir al predicador católico Salvador Gómez para impartir un curso dedicado especialmente a la familia dominicana, con el tema "Rescatando la Familia". Usamos este medio para invitarles a todos a participar de este interesantísimo curso y disfrutar de las enseñanzas y experiencias de este hombre de Dios. Para mayor información sobre el mismo pueden llamar al teléfono del afiche. El curso será impartido el sábado 5 de abril de 8:30 am a 5:30 pm y el domingo 6 de abril de 8:30 am a 2:00 pm en el Auditorium de la Casa San Pablo de Santo Domingo. Les esperamos!! Dios los bendiga!!

Evangelio del Día 25-03-2008


Evangelio según San Juan 20,11-18
María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús. Ellos le dijeron: "Mujer, ¿por qué lloras?". María respondió: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto". Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció. Jesús le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?". Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo". Jesús le dijo: "¡María!". Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: "¡Raboní!", es decir "¡Maestro!". Jesús le dijo: "No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: 'Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'". María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras.

lunes, 24 de marzo de 2008

Evangelio del Día 24-03-2008


Evangelio según San Mateo 28,8-15
Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos. De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: "Alégrense". Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: "No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán". Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido. Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: "Digan así: 'Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos'. Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo". Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versión se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy.

domingo, 23 de marzo de 2008

Evangelio del Día 23-03-2008


Evangelio según San Juan 20,1-9
El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.

Vigilia Pascual: Liturgia de la Luz


El Sábado Santo es un día esencial para la celebración de la pascua. En la Vigilia Pascual se resaltan los signos más importantes de la celebración: La Luz, La Palabra, El Agua y la Eucaristía.

La Liturgia de la Luz o Lucernario es para mí la más impresionante.

Se prepara una hoguera donde se reúnen a su alrededor todos los asistentes a la celebración. Se invita previamente a los asistentes a que lleven cosas viejas para quemar como símbolo de la destrucción del mundo viejo y el nacimiento del mundo nuevo. El oficiante inscribe el cirio con una cruz, las letras alfa y amega señalando que jesús es el principio y el fin y adorna el cirio con 5 granos de incienso. Luego de bendecido el fuego, se enciende el cirio pascual, y al llegar a la entrada de la Iglesia se hace la primera aclamación "Luz de Cristo!" que es respondida por los asistentes cantando "Demos gracias a Dios".


En la segunda aclamación que se hace en medio de la Iglesia, se comienzan a encender los cirios que tiene cada quien. Con las velas en la mano, las encendemos poco a poco cuando el cirio vaya por la mitad de la iglesia, recordando la luz de nuestro bautismo, caminamos tras el Cirio Pascual, signo de Cristo, Luz que brilla en las tinieblas para guiar a los hombres. Es la noche de la luz gozosa, que poco a poco va desplazando a la oscuridad y la comunidad de asistentes parece emerger de las tinieblas. La tercera aclamación se hace en el comulgatorio.

jueves, 20 de marzo de 2008

Evangelio del Día 20-03-2008

Evangelio según San Juan 13,1-15

Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?". Jesús le respondió: "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás". "No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió: "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte". "Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!". Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos". El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: "No todos ustedes están limpios". Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Evangelio del Día 19-03-2008

Evangelio según San Mateo 26,14-25

Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me darán si se lo entrego?". Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo. El primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: "¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?". El respondió: "Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: 'El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos'". Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua. Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará". Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: "¿Seré yo, Señor?". El respondió: "El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!". Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: "¿Seré yo, Maestro?". "Tú lo has dicho", le respondió Jesús.

martes, 18 de marzo de 2008

Evangelio del Día 18-03-2008


Evangelio según San Juan 13,21-33.36-38
Después de decir esto, Jesús se estremeció y manifestó claramente: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará". Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería. Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale a quién se refiere". El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: "Señor, ¿quién es?". Jesús le respondió: "Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato". Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: "Realiza pronto lo que tienes que hacer". Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que hace falta para la fiesta", o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche. Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: 'A donde yo voy, ustedes no pueden venir'. Simón Pedro le dijo: "Señor, ¿adónde vas?". Jesús le respondió: "A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás". Pedro le preguntó: "¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti". Jesús le respondió: "¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces".

lunes, 17 de marzo de 2008

Evangelio del Día 17-03-2008


Evangelio según San Juan 12,1-11
Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado. Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales. María, tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó con la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo: "¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?". Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella. Jesús le respondió: "Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura. A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre". Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado. Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él.

 

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